Generamos nuestro sitio web, lo promocionamos con una campaña en Google o en redes sociales y aun no vendemos…

Está es una realidad a la cual podemos llegar si nuestro sitio web no conecta con nuestros clientes.
Dinero invertido en el sitio web, en campañas que aun no reditúan en clientes y facturación para la empresa.

¿Pero por qué no obtenemos los resultados que esperamos con nuestro sitio web?

La causa más probable de este problema es la comunicación. Es decir, los contenidos de tu sitio no están indicando claramente que tú le ofreces la solución que el potencial cliente necesita.

Cualquier persona que visite una página web tardará pocos segundos en decidir si lo que ve y lee es lo que busca. Y si no, sin la mayor preocupación, se irá de ahí.

Hace unos meses uno de mis clientes realizó el rediseño de su sitio web. Como su sitio no vendía, decidió cambiar de imagen por una web visualmente más atractiva… que tampoco vende.

Cuando intentamos generar un diagrama del contenido de su sitio ¿saben cuántas páginas encontró Google? Una. Y en esa página, lo único que podía encontrarse era un encabezado y textos que mostraban lo eficiente que es la empresa, pero sin realmente mostrar a sus clientes qué podían hacer por ellos.

Además, para buscar más clientes, decidió hacer una campaña de anuncios en Google. La campaña funcionó, pues la gente llegaba al sitio, que es muy bonito y con mucho movimiento, pero los prospectos que llegaban tardaban menos de 30 segundos en descartarla.

¿Y por qué sucedía esto? Porque aunque el sitio web se veía muy bien hablaba de lo maravilloso de la empresa, sus clientes no encontraban realmente algo que les hiciera sentir que ahí podrían encontrar la solución que buscaban.

Ahora ¿cómo le podemos hacer para que nuestro sitio realmente conecte con nuestros clientes?

Tenemos que hablar su mismo idioma. Es decir, entender su necesidad y comunicar con ideas concretas por qué somos la mejor opción del mercado para el problema que tiene.

No sólo porque le digas que eres el mejor te va a creer. Pero si le dejas ver que conoces las necesidades que tiene y que tu producto o servicio está creado para solucionar su necesidad ya estamos hablando en su mismo canal.

Ejemplo: Si vamos a vender un jabón para una lavandería, hablaré de las bondades del jabón limpiador quita manchas. Si voy a vender un jabón para una industria de alimentos, un desengrasante les será más atractivo. Si voy a vender jabón para un restaurant hablaré de que no es tóxico y que evita que se generen plagas y si voy a vender a una ama de casa tal vez hable del excelente olor a frescura y el mantenimiento de los colores.

Sí, estoy vendiendo jabón, pero también estoy solucionando una necesidad y diciéndole a mi cliente que conozco su problema y que la solución que ofrezco está pensada en él.

Así que empecemos a conocer la necesidad del cliente, ¿cómo? preguntándola y posteriormente explicando, en nuestro página web, las soluciones que ofrece nuestro producto o servicio.

Espero te sea útil está información y cualquier comentario es bienvenido.